Cada sujeto que compone vuestra familia es diferente, por lo que hay que adaptarse a las características de cada uno/a, además de la situación personal y el espacio en el que os encontréis. Con esto pretendo recomendar ciertas pautas para intentar facilitaros, en la medida de lo posible, esta etapa que estamos viviendo, desconocida para todos/as.

Cada uno/a de vosotros/as lo estará viviendo de una forma diferente, ya que nunca hemos estado tanto tiempo juntos/as en un mismo espacio. Lo más importante es mantener la calma ante nuestros niños/as, ya que su seguridad depende de vosotros/as, es momento para el autocontrol. Con esto no os estoy recomendando que reprimáis vuestros miedos, ansiedad, etc. simplemente no mostraros así delante de ellos/as, hacedlo sin que ellos/as lo perciban. Cuando no controlamos una situación podemos vivirlo de manera muy angustiosa, ahorrémosle esa sensación.

Acordaos de “La vida es bella”, y no me malinterpretéis con la situación exacta, captar lo que os quiero decir, debemos proteger a nuestros/as menores. Leí un ejemplo muy práctico -si vas en un avión y hay turbulencias, ver a la azafata tranquila te da seguridad ¿cómo te sentirías al contrario?-

Si hay más de un adulto en casa es bueno que tengáis momentos a solas, para poder respirar y coger energía, respetar esos momentos ayudará a estar disponibles de una manera más sana y real, dando tiempo de calidad a vuestros/as hijos/as. Si no estás bien es difícil estarlo con los/as demás.

  • Mantén rutina y horarios estables en la medida de lo posible, adáptalos a la nueva situación. Esto le da seguridad a tu hijo/a.
  • Los niños/as responden al estrés de diferente forma: más cariñosos, más ansiosos, revoltosos, se pueden volver a hacer pipí en la cama, mal humor, etc. Responde a las reacciones de tu hijo/a de una manera que lo/a apoye.
  • Si pregunta contéstale siempre, adaptándote a la edad que tiene. Si evitas la respuesta él/ella se la creará en su cabeza.
  • Respeta los tiempos de juego libre. Es indispensable para desarrollar el autocontrol y la creatividad. No es necesario mantenerlos todo el tiempo ocupados. No me refiero a más horas de tv y pantallas en general.
  • Baja tu nivel de exigencia, esta situación requiere asimilar muchos cambios. Selecciona aquella o aquellas batallas que merezcan la pena o sean importantes de verdad.
  • En nuestro día a día acelerado, en ocasiones, quizás acabas haciendo cosas por él/ella que podría perfectamente hacer solo/a. Puede ser un buen momento para trabajar la autonomía y estimular la capacidad de colaboración.